
Amar es lo que me impide amar con Rutina,
por que cuando amo, me doy demasiado cuenta de lo que estoy sintiendo...
Vivir es lo que me inhibe a vivir con despreocupación,
por que yo vivo todo con un exceso de sensaciones.
Me agrada que el sol penetre en mi piel hasta que los poros se abran en condenas ampollas,
disfruto que el Mar arrugue mi carne con sus olas como navajas saladas,
que el aire produsca infección en mis lagrimales y el pus se endurezca en legañas o postillas,
disfruto tragar polvo, sentir en mi garganta el cosquilleo del alto nivel de polución.
Y claro vivir de esa manera tan física, tan trascendental me aniquila;
entonces me refugio en los Libros.
Leer me impulsa a leer. La lectura es señal de que aún poseo inocencia ...
Cuando voy por la mitad de un libro por fin dejo de ser yo.
Por que leyendo sueño.
Pero leer, soñar y besar en los labios es vivir con mi yo, Dentro de Mi Yo...
Leer es lo único que puede hacer coincidir las soledades
sin que nuestro ego predomine por encima de las épocas, los sitios, las costumbres del otro.
Aceptar al projimo no es lo mismo que tolerarlo,
es una verdad de Perogrullo que hemos desdeñado demasiado aprisa.
En el verdo tolerar se encuentra implícita la Censura.
Todavía el hecho de leer permite, aunque a duras penas,
a causa de constituir una vivencia cultural, la aceptación del otro,
y en el más afortunado e inteligente de los casos
admitimos mezclarlo con el nuestro...